viernes, 25 de febrero de 2011

Un Asaltante



A veces, por las noches
Me asalta un asaltante

No hay idea que no viole
Ni cerrojo que no ataque

Se cuela despacito, sigiloso y estratégico
Y se planta en los rincones
más remotos de la piel

No hay pecho que le aguante
Al asaltante sigiloso

Profundo y Silencioso
Poderoso, Peligroso

Se siente de repente
Tanto frío y tanto llanto
Tanto, se siente, tanto…

A veces, por las noches
Me asalta un asaltante

Y no hay lugar donde esconderse
Ni escapar, o arrebatarse

Lo que quisiera


"Entonces..." preguntó el Maestro...
"Pensar en lo que no quisiera..." dijo el discípulo.
"No quisiera vivir una vida más pequeña que mi alma... tal vez la justa...
no quisiera vivir buscando... tal vez encontrar al final...
no quisiera hacer sufrir a quienes me aman... tal vez amar hasta a quienes sufro...
no quisiera estancarme en un solo punto... tal vez siempre avanzar...
no quisiera ser esclavo de la vida... tal vez amigo...
...quizás encuentre el camino hacia lo que quiero maestro"
"Bravo", dijo aquél.

Sobre Locos y Verdad


Creer que uno escucha lo que no existe, es bueno en tanto se condice con una voluntad de abrirse a lo nuevo.
Y es preferible a hacer como la mayoría, oídos sordos a la verdad que suena atronadora en todos lados.

Tiempo


A veces el tiempo condena y ahoga como con una cuerda,
una recuerda de recuerdos,
de sombras de reflejos.
A veces el tiempo pesa años de a minutos y duele hondo, duele el tiempo.
Pero por esas cosas del tiempo, puedo también ser nuevo a cada instante y renacer en cada segundo de estreno.
Puedo desdibujar el tiempo y redibujarme entero.
En cada momento nazco si quiero.
Nazco nuevo o muero viejo,
que es otra forma de nacer.