Es cierto que siempre es preferible decir la verdad, aunque hiera... Que casi siempre hiere más a otro que a uno mismo, aunque libera y dignifica a todos.
Pero también es cierto que existen personas más o menos propensas a herir a los demás.Por la razón que sea y no necesariamente por sadismo, es menos difícil para algunos, provocar dolor en otros. Esto lleva a la conclusión de que no es igual para todos el decir la verdad. Suele ser una tarea casi insoportable para quienes tienden a cargar con el dolor ajeno. Esos seres, si pese a todo siguen siendo honestos, viven en una melancolía constante e inevitable que se encuentra en todos lados, tomando la decisión que se tome.
Es necesario recurrir a un pensamiento muy abstracto para sentir amparo en cierta "tranquilidad" de "conciencia" que difícilmente suele ser "tranquilidad" cuanto más "conciencia" se tenga del sufrimiento ajeno. Como conclusión final, quien camina intrépido hacia la cueva, lejos de ser valiente, es al menos un inconsciente. Valiente es quien muerto de miedo, cagado encima, plenamente consciente del dragón que habita más allá del oscuro pasaje, decide seguir avanzando, a la velocidad que puede.