
Cuenta un amigo que escucho de un loco una vez que la vida son 99 días.
Noventa y nueve días en que somos un millón de números barra otro. Una espera en cola en una oficina pública. Es decir "y media" siendo y veintiocho. Es una sonrisa en la parada del ómbibus de una persona que habla por celular. Agregar leche en polvo en el surtido y café del fuerte, aunque el más caro.
Una mancha en la camisa, una rueda pinchada, un corte de luz. Una película y una tanda publicitaria. Pagar novecientosesentayuno de teléfono y cuatrocientosetentaycuatro de agua y con el vuelto un panchito en el carro del veterano entre cuenta y cuenta. Es "hoyquehagodecomer" y también "notengoquehacer". La vida es cepillarse los dientes y a la cama. Y hacer el amor de roce debajo de la sábana y a dormir que mañana se madruga.
La vida es también la hora más lenta del reloj, un domingo de mayo a las seis menos cuarto, quedarse sin agua para el mate y bañarse en la tarde para ahorrar calefón. Es un beso y una caricia y mil pasos de olvido. Cuaderno y lápiz y sacarle punta porque se quebró.
La vida son esos 99 días... y uno más que buscamos vivir toda la vida y otro del que escapamos.
