sábado, 17 de septiembre de 2011

Relatos de mi Padre ()


(O CHARLAS DE FOGÓN)
Mi viejo nos contó una vez a mi y a mis hermanos durante una velada iluminados por la luz del fuego de la vieja estufa de piedra, una noche de invierno, la historia del padre que les dejó a sus tres hijos un legado, máximas para el tiempo en el que los hijos caminen en la vida sin el padre, que así es en algún momento en la naturaleza toda.
Entonces papá nos contó de aquel padre que durante una noche a la luz del fuego al igual que nosotros estábamos, les dio a sus hijos en las manos, tres ramitas juntas y les pidió uno a uno que las quebrasen. Probó primero el mayor de los hijos y yo junto a él en mi imaginación y trató de quebrar esas tres ramitas pero no pudo, ni tampoco pude yo. Las ramas se doblaban pero no cedieron. Fue el turno del hijo del medio que probó también quebrarlas y tampoco pudo de ninguna forma, como no lo hizo mi hermano que miraba a papá con fascinación. El último y menor de los hermanos probó quebrar esas ramas y no hubo forma nos contaba papá y en nuestra imaginación cada uno trataba de quebrar las ramitas y no podía... Entonces, nos dijo papá, aquel padre separó las tres ramitas y les dió una a cada uno. "Intenten ahora quebrarlas" dijo que dijo aquel padre. Y cada uno de los hermanos y nosotros con ellos, quebraron la ramita sin ningún esfuerzo en dos trozos.
"Que aprenden de esto, hijos míos?" nos preguntó papá a través de la boca de aquel padre.
Y cuenta que fue el menor el que contestó, y con él lo hizo también el más pequeño de mis hermanos... "que juntos los tres hermanos, somos fuertes e inquebrables... pero sólos y separados, tan frágiles como una simple ramita..."
Ya puedo partir en paz, dijo que dijo papá.

2 comentarios:

  1. UNA DE LAS TANTAS HISTORIAS QUE EL CUENTA CON FASCINACION Y CON ESA FORMA DE CONTAR TAN ESPECIAL...

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  2. Ay que emotivo... tan sencillo y tan profundo a la vez. Estos son legados, son los que dan sentido, que otorgan trascendencia, valores humanos, de unión, de amor, de fraternidad. Inevitablemente, al tener hermana, me identifico con quien se imagina la historia y realmente... la fuerza que se tiene cuando cuenta con la unión de la familia (parafraseando a Alejandro Corchs, je) y este sentimiento extendido a la humanidad toda. Aplicable en tantos ámbitos, no? En fin... que el embarazo me ha retraído momentáneamente la inspiración para mi propia escritura, pero me permite emocionarme con relatos de estos otros "hermanos" de la vida, como tu. Sigue esparciendo más legados!! :-)

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