Lo más notable de la justicia social probablemente sea que todos los hombres somos más o menos igual de infelices. Sin importar cuanto luchen las clases, en todos los estamentos hay hombres más o menos igual de desconformes con algún aspecto de su realidad humana.
Inclusive cuando se da el caso de un hombre que se reconoce completo, feliz, conforme, dichoso, seguramente nada tenga que ver con su condición social, racial o económica sino mas bien con una actitud frente al equilibrio entre sus debes y haberes.
Tal vez sienta más dicha el corazón de un hambriento al encontrar un trozo de pan que el de un hombre rico al comprarse un auto nuevo, o tal vez la misma.
Qué se yo.
sábado, 17 de diciembre de 2011
jueves, 8 de diciembre de 2011
Historia del Mago Honesto
(Idea de un cuento que alguna vez oí, no recuerdo donde ni cuando)Cuentan que una vez en algún lugar, hubo un mago que practicaba sin descansar, un único acto de magia: hacer aparecer una paloma blanca de su galera mágica.
Pero dicen que éste mago, siendo objeto de burlas de todos los demás, pronunciaba las palabras mágicas esperando como niño inocente, que la paloma apareciera de la nada. Y la paloma no aparecía, porque en verdad los magos no hacen aparecer nada. Todo está oculto y preparado especialmente para los actos. Por eso le llaman trucos de magia.
El resto de los magos hacían trucos deslumbrantes, aparecían y desaparecían objetos de distintos tamaños. Unos un baúl, otros relojes, otros inclusive hacían aparecer y desaparecer hermosas mujeres, también animales de todo tipo como ardillas, perros, una cabra, hasta un tigre que aparecía desde abajo de una alfombra de piel de tigre.
El truco de la paloma blanca era de los más trillados. Ya no generaba sorpresa en el público, los trucos viejos les aburrían.
Algunos magos iniciaban su espectáculo haciendo aparecer unas cuantas palomas blancas pero ya no era nada que generara asombro. Por esta razón más aún se burlaban de aquél mago que parecía tonto repitiendo una y otra vez las palabras vacías que no generaban nada que el truco no contemplara.
Más allá de la ignorancia que aquel mago ingenuo tenía de la existencia de los trucos, nunca había dejado de intentarlo. Siempre con la misma ilusión, con la esperanza intacta, pronunciaba las palabras mágicas... y esperaba... esperaba la magia.
En aquel concurso iban pasando los magos y demostraban sus virtudes de prestidigitación y sus maravillosos y creativos trucos de magia ante un público cada vez más exigente puesto que con cada mago que subía al escenario, se agotaban las posibilidades de generar lo que todos los magos pretenden generar... el asombro del público que ante la ignorancia del truco sueña que la magia existe.
Llegó el turno de aquél mago honesto y subió tímidamente al podio. Detrás de las cortinas del escenario, se agruparon los otros magos entre risas para ver de primera mano el bochorno de aquél tonto que había subido al escenario sin que el truco hubiese funcionado una sola vez.
Colocó la galera tímidamente sobre una mesita. Tomó su varita mágica del bolsillo, miró dentro de su galera vacía mientras el público atendía en tenso silencio...
Abracadabra! dijo el mago... y la paloma salió de la galera agitando sus blancas alas, ascendiendo hasta desaparecer entre las luces del techo.
No hubo más que el aplauso solitario de algún niño.
Ese truco era cosa vieja.
Árbol
El niño pregutó a la madre,
- Y ésto, qué es?
- Eso es el ombligo.
- Y para qué sirve?
- En principio, cuando estabas en el útero de mamá, fué el conducto por el cual tu cuerpo se nutrió y gracias a él se desarrolló y creció hasta que estuviste preparado para nacer.
- Y ahora para qué sirve?
- Sólo para recordarnos toda la vida que algún día estuvimos unidos a nuestra matriz, que no nacimos de la nada sino que fuimos parte de nuestra madre y nuestra madre de la suya y así hasta las raíces del árbol de los hombres.
- Entonces el ombligo es como el gajo para las manzanas? que le recuerdan que no es nacida de la nada, sino que es parte del árbol?
- Como los frutos que nacen de los árboles y más árboles nacen de los frutos, los hombres venimos naciendo de la MUJER desde el comienzo de los tiempos.
- Y todos los hombres y todos los árboles, son frutos del árbol de la vida, verdad mamá?
sábado, 17 de septiembre de 2011
Relatos de mi Padre ()

(O CHARLAS DE FOGÓN)
Mi viejo nos contó una vez a mi y a mis hermanos durante una velada iluminados por la luz del fuego de la vieja estufa de piedra, una noche de invierno, la historia del padre que les dejó a sus tres hijos un legado, máximas para el tiempo en el que los hijos caminen en la vida sin el padre, que así es en algún momento en la naturaleza toda.
Entonces papá nos contó de aquel padre que durante una noche a la luz del fuego al igual que nosotros estábamos, les dio a sus hijos en las manos, tres ramitas juntas y les pidió uno a uno que las quebrasen. Probó primero el mayor de los hijos y yo junto a él en mi imaginación y trató de quebrar esas tres ramitas pero no pudo, ni tampoco pude yo. Las ramas se doblaban pero no cedieron. Fue el turno del hijo del medio que probó también quebrarlas y tampoco pudo de ninguna forma, como no lo hizo mi hermano que miraba a papá con fascinación. El último y menor de los hermanos probó quebrar esas ramas y no hubo forma nos contaba papá y en nuestra imaginación cada uno trataba de quebrar las ramitas y no podía... Entonces, nos dijo papá, aquel padre separó las tres ramitas y les dió una a cada uno. "Intenten ahora quebrarlas" dijo que dijo aquel padre. Y cada uno de los hermanos y nosotros con ellos, quebraron la ramita sin ningún esfuerzo en dos trozos.
"Que aprenden de esto, hijos míos?" nos preguntó papá a través de la boca de aquel padre.
Y cuenta que fue el menor el que contestó, y con él lo hizo también el más pequeño de mis hermanos... "que juntos los tres hermanos, somos fuertes e inquebrables... pero sólos y separados, tan frágiles como una simple ramita..."
Ya puedo partir en paz, dijo que dijo papá.
lunes, 18 de julio de 2011
Origen y destino

Antes de vivir, como todos, vivía en la muerte.
Y en principio mi vida no estaba destinada a nacer, pero por descuido de mi padre o de mi madre tal vez, una noche de invierno (o se me antoja pensar, una tarde) mis primeras células empezaron a duplicarse en el vientre de mamá y al cabo del tiempo en que más o menos nos horneamos los homnbres, vine a ver la luz del sol y a respirar olor a tierra.
Entonces como ser acabado, viví unos dieciocho meses. Una vida de tres ciclos de nueve. Tiempo perfecto.
"Dejá nomás que este bebé pobrecito, no pasa esta noche. Lo trajeron tarde.", dijo una enfermera a otra y mi abuela que escuchó, se fue con el llanto atragantado hasta la habitación en donde mi madre resaba un rosario por enésima vez a los pies de mi cama aquella madrugada.
Me habían internado con un cuadro de pulmonía. Sentado en el balcón de mis abuelos, una tarde de invierno (otra) me empapé el pecho con saliva y enfermé buscando muerte.
Pero fue por descuido de una médica pediatra que salía ya de vacaciones que volvió por la cartera y escuchó el teléfono y pensando que era su madre atendió a la mía que le dijo que su hijo se moría y la mujer que también sería madre no quiso dejarme por muerto.
Y ahora llevo dando ya veintiseis vueltas al sol y sigo respirando olor a tierra. Por descuidos.
La mayoría del tiempo me la paso sin pensar que voy muchos años viviendo de regalo.
No me acuerdo que le muerte me dió vida y luego un poco más de tiempo y no se cuanto. He vivido incontables tardes heladas y otras tantas cosas de hombre. Por descuidos.
A veces se me olvida que la muerte, al igual que la costa para la barca que atraviesa el mar, es origen y es destino.
Y tal vez mañana o tal vez no, pero alguna vez arribo.
Y se me da por pensar que por alguna razón, otro día siento frío y hambre y llanto y respiro y siento de pronto una estúpida alegría y agradezco... que agradezco? Agradezco hasta el dolor de quebrarme los huesos.
A veces se me olvida... pero otras, escojo un libro, cualqueira, al azar: gordo, delgado, en español, portugués o italiano. Y leo la última frase, si la entiendo o la última palabra y pierdo tiempo contemplando el punto final. Y se me ocurre que es el signo que más sentido le da al libro. Porque le da unidad, tal vez coherencia.
Lo convierte en una obra acabada y en su finitud, a su vez, eterna.
Entonces se me ocurre pensar que el sentido de la vida está en que hay muerte. Seguro hay muerte.
Atrás y adelante hay muerte
y ahora hay vida.
jueves, 30 de junio de 2011
Al fondo

Al final, al fondo
desnudo de todo
estoy yo.
No aquel, no otro.
Yo.
Y es sólo al final y al fondo
desnudo de todo
que estoy.
De otra forma no,
de otra forma soy otro.
Careta de otras caras
Parlante de otras voces
Perdido, erróneo
Otro soy...
Pero en silencio estoy yo.
Antes, después y durante
Desnudo de algo,
Libre de todo
Soy Yo.
Dueño

Dueño del cielo hasta el horizonte,
Dueño del mar hasta la orilla.
Dueño del silencio hasta la palabra,
del viento hasta tu rostro
y del hombre hasta tus senos.
Dueño de los sueños hasta la mañana
del dolor hasta la fuga
y del misterio hasta la calma
Dueño del tiempo hasta la muerte
Y dueño de la muerte
hasta la vida
lunes, 6 de junio de 2011
Alejandra
Ahora te tengo a vos
Alejandra…
Sinónimo de Paz,
Sinónimo de vida.
Ahora te tengo a vos
y quiero entregarte todo
Y si no te doy más corazón,
Es porque me dejaron esto,
que es muy poco
Abrázame con esos besos tuyos
Hasta borrarme la memoria
Abrázame fuerte hasta que olvide lo que fuí.
Abrázame, que quiero nacer nuevo
Entero para ti
lunes, 16 de mayo de 2011
101 Días

Cuenta un amigo que escucho de un loco una vez que la vida son 99 días.
Noventa y nueve días en que somos un millón de números barra otro. Una espera en cola en una oficina pública. Es decir "y media" siendo y veintiocho. Es una sonrisa en la parada del ómbibus de una persona que habla por celular. Agregar leche en polvo en el surtido y café del fuerte, aunque el más caro.
Una mancha en la camisa, una rueda pinchada, un corte de luz. Una película y una tanda publicitaria. Pagar novecientosesentayuno de teléfono y cuatrocientosetentaycuatro de agua y con el vuelto un panchito en el carro del veterano entre cuenta y cuenta. Es "hoyquehagodecomer" y también "notengoquehacer". La vida es cepillarse los dientes y a la cama. Y hacer el amor de roce debajo de la sábana y a dormir que mañana se madruga.
La vida es también la hora más lenta del reloj, un domingo de mayo a las seis menos cuarto, quedarse sin agua para el mate y bañarse en la tarde para ahorrar calefón. Es un beso y una caricia y mil pasos de olvido. Cuaderno y lápiz y sacarle punta porque se quebró.
La vida son esos 99 días... y uno más que buscamos vivir toda la vida y otro del que escapamos.
lunes, 2 de mayo de 2011
La magia del Artista
Macacadas
martes, 26 de abril de 2011
Anécdotas del Globo III - Artistas y Arte-hacedores

Hay artistas haciendo arte para lucir vanidades, virtuosismos, talento en movimientos y en digitación ágil, armonía, egos y perfeccion métrica.
Hay artistas haciendo arte para tomar champagne y cosechar placeres y otros parecidos para escuchar el sonido de las manos cuando aplauden.
Hay otros un poco más dignos que hacen arte para ganarse el pan diario y vivir como el resto de la gente.
Pero por suerte también hay Arte-hacedores haciendo sólo lo necesario para expresar lo que un hombre siente y piensa del mundo.
lunes, 25 de abril de 2011
Sobre el primer Artista

Cuentan los más viejos que durante el primer plenario del mundo los sabios debatían sentados en sus sillones de piedra los grandes problemas originales.
Cuentan de las primeras ideas que desvelaban a aquellos, algunas tal vez de las que siguen desvelando a los de hoy. Entonces discutían por ejemplo si el cielo era del color del mar o si el mar era del color del cielo o si Dios había creado al hombre para alivio de su soledad o el hombre había creado a aquél para lo mismo. Discurrían entre los hombres los enigmas que percibe el alma y perturban el pensamiento. Así los primeros sabios discutían en aquella oportunidad, la función del hombre frente a lo Ineluctable.
Opinaron primero y con vehemencia, los hombres arrebatadores, como era de esperarse. Los que creen ser dueños del mundo y no hijos. Porque el mundo es fundación de todo lo que existe, por tanto inapropiable.
-El mundo gira sin piedad - dijeron. -Desde el misterioso día en que el mundo es mundo se desvanece el sol en el horizonte. A diario gira. Pero el hombre por ser hombre tiene el poder, el deber de hacer que el mundo detenga sus vueltas durante un segundo. De tomar el mundo por las riendas y detenerlo si quiere. Y en ese segundo gritar de dignidad: "Soy Hombre".
El plenario explotó excitado. Brotaron arengas de aquel parlamento que aún estaba siendo construido, terminado en ese instante por los primeros albañiles, decorado por los primeros arregladores cada quien trabajando en silencio, contemplando con respeto y desde abajo la opinión de los que saben.
- ¿Y si no hay función imprescindible? dijo un anciano. -¿Qué, si el hombre gira con el mundo hasta marearse, hasta morir de inquisición? El mundo gira en el sentido de las agujas del reloj imparable, impiadoso gira. Nada que hacer tiene el hombre más que contemplar el misterio como testigo inevitable de lo inevitable. Presente por coincidencia, por mala fortuna. El mundo seguiría girando aún sin hombre que lo notase.
Se agitaron nuevamente las voces, se llenó el plenario de celos y de contradicciones. Unos afirmaban, otros negaban. Desesperados, violentos como defendiendo la vida en cada grito cada hombre sabio buscaba en su imaginación una respuesta que aliviara el ardor de la incertidumbre...
Entonces levantó la vista un modesto pintor que estaba debajo del inmenso estadio realizando su obra y habló susurrando, casi para sí...
-Tal vez no pueda el hombre, hacer que el mundo deje de girar...
pero puede hacer que parezca que danza.
Sobre el misterio del Fuego
martes, 8 de marzo de 2011
El premio de Eva

Cuentan que Eva, vivía en la muerte que es como el paraíso, eternamente monótono y aburrido y que a Adán mucho no le interesaba otra cosa.
Pero cuentan que fue cuando el Padre vió con qué pasión mordió aquella fruta, que decidió darles en secreto, el regalo de la vida.
Adán todavía no sabe que es un ratito nada más.
Ella a veces lo intuye.
viernes, 25 de febrero de 2011
Un Asaltante

A veces, por las noches
Me asalta un asaltante
No hay idea que no viole
Ni cerrojo que no ataque
Se cuela despacito, sigiloso y estratégico
Y se planta en los rincones
más remotos de la piel
No hay pecho que le aguante
Al asaltante sigiloso
Profundo y Silencioso
Poderoso, Peligroso
Se siente de repente
Tanto frío y tanto llanto
Tanto, se siente, tanto…
A veces, por las noches
Me asalta un asaltante
Y no hay lugar donde esconderse
Ni escapar, o arrebatarse
Lo que quisiera

"Entonces..." preguntó el Maestro...
"Pensar en lo que no quisiera..." dijo el discípulo.
"No quisiera vivir una vida más pequeña que mi alma... tal vez la justa...
no quisiera vivir buscando... tal vez encontrar al final...
no quisiera hacer sufrir a quienes me aman... tal vez amar hasta a quienes sufro...
no quisiera estancarme en un solo punto... tal vez siempre avanzar...
no quisiera ser esclavo de la vida... tal vez amigo...
...quizás encuentre el camino hacia lo que quiero maestro"
"Bravo", dijo aquél.
Sobre Locos y Verdad
Tiempo

A veces el tiempo condena y ahoga como con una cuerda,
una recuerda de recuerdos,
de sombras de reflejos.
A veces el tiempo pesa años de a minutos y duele hondo, duele el tiempo.
Pero por esas cosas del tiempo, puedo también ser nuevo a cada instante y renacer en cada segundo de estreno.
Puedo desdibujar el tiempo y redibujarme entero.
En cada momento nazco si quiero.
Nazco nuevo o muero viejo,
que es otra forma de nacer.
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